EXPERIENCIAS, REFLEXIONES Y ANÉCDOTAS CRISTIANAS

Description

EXPERIENCIAS, REFLEXIONES Y ANÉCDOTAS CRISTIANAS PARA LA VIDA COTIDIANA Y ETERNA.



Joven, si estás en edad de casarte, no abras tu corazón a alguien que ni siquiera abre la Biblia.

El alma se limpia con el perdón, se hidrata con la oración, se nutre con la Palabra, se protege con la fe, y se tonifica con el amor de Dios.

El motivo por la que muchos no conocen la voluntad de Dios, es porque sólo pretenden hacer la suya.

Amar no es un sentimiento sino un acto de obediencia.

Si quieres ser guiado por el Espíritu en el Camino del Señor, ponte de pie y empieza a andar.

Perdonar es una decisión, no un sentimiento.

Cuando se evangeliza sin una vida en obediencia a Dios, grita tanto lo que haces que no se escucha lo que dices.

La Palabra de Dios es sencilla en su profundidad, y profunda en su sencillez.

El Señor no nos llamó a ser felices sino santos.

No me preocupa lo mucho que no entiendo de la Escritura, me preocupa lo poco que entiendo. (Mark Twain)

Una verdad a medias es una mentira completa (Proverbio tradicional judío)

Oracción: Dícese del hecho de orar y actuar en consecuencia.

El Señor nos guarda en las pruebas, pero no necesariamente nos quita el sufrimiento que conllevan.

El mal olor dentro del arca sólo es soportable por el terrible juicio que hay afuera. (Apóstol Othoniel Ríos, refiriéndose a los malos testimonios de cristianos dentro del pueblo de Dios, y que algunos tratan de usar contra los evangélicos)

No es pecado si un pajarito se para en tu cabeza, lo es si permites que haga nido.

Cuando Dios no sana un cuerpo, es que está tratando un alma.

No me mueve lo que veo ni lo que siento, sino lo que creo.

Transmitamos lo que nuestro Señor nos ha enseñado del amor, la compasión, la humildad y la generosidad; y si es necesario podemos usar palabras.

Cuando alguno no diezme en la congregación, el enemigo se encargará de que diezme afuera.

Las Escrituras no dicen: "El Señor, al que ama, enriquece", sino que declaran: "El Señor, al que ama, disciplina".

La paciencia aconseja que más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.

No hay que ser tan "martas" que por las obligaciones nunca busquemos al Señor, pero tampoco tan "marías" que por siempre buscar al Señor no atendamos nuestras obligaciones.

El Señor ama al pecador, pero no ama al pecado.

El sabio prefiere no decir lo que piensa, pero sí piensa lo que ha de decir.

La fe hace las cosas posibles... no fáciles. Dios no es nuestro mesero.

No culpemos al Señor por nuestras malas decisiones,...y menos aún si no lo consultamos antes.

No confundamos fe con confianza. La fe es un don que el Señor nos da, la confianza es algo que vamos adquiriendo por el ejercicio de esa fe.

Hay que estar contentos y agradecidos por los bienes que el Señor nos ha dado, y no frustrados y afanados por los que no tenemos o anhelamos.


¿ERES COMO LA ZANAHORIA, EL HUEVO O EL CAFÉ?

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, chef de profesión, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Pronto el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó zanahorias, en otro huevos y en el último preparó café. Los dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"

-"Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, papá?"

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.

"¿Como cuál eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida?

¿O eres como el café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú,¿como cual de los tres eres?

Los cristianos somos un granito que le damos al mundo sabor a Jesucristo.

«Ustedes son sal de la Tierra, pero si la sal se torna insípida, ¿con qué se salará? Ya no sirve para nada sino para ser echada fuera y ser hollada por el hombre. (Mt. 5:13)

Pero debemos ser purificados por las pruebas para que nuestro sabor impregne al mundo.


Una niña hace una pequeña pregunta a su madre: "Mamá, ¿cómo se creó la raza humana? La madre le contesta: Dios creó  a Adan y Eva y ellos tuvieron hijos y así  se formó la raza humana'. Dos días después la niña le hace a su padre la misma pregunta. El padre contesta: 'Hace muchos años existieron monos y fueron evolucionando hasta los seres humanos que ves hoy'. La pequeña, toda confundida, regresa con su madre y le dice: 'Mamá ¿cómo es posible que tú digas que la raza humana fue creada por Dios y papá diga que evolucionó del mono?'  La madre contesta: 'Mira querida, es muy simple. Yo te hablo de mi familia y tu padre te habla de la suya.'

Un científico se dirige al Señor para decirle: “Dios, ya no te necesitamos. Hemos alcanzado tal grado de conocimiento y avance tecnológico que podemos seguir sin ti. Mira que somos capaces hasta de crear un ser humano con sólo mezclar los minerales que hay en el suelo. Eso es fácil. Así que ya no necesitamos un Creador para explicar la existencia humana”. El Señor respondió: “Eso está muy interesante; me muestras cuál es la mezcla”. Muy ufano, el científico le dice: “Mira, tomamos del suelo los minerales de que está constituido el cuerpo humano, los mezclamos, agregamos ciertos químicos, una corriente microeléctrica y listo. Así de sencillo. ”El Señor le dice: 'Muéstrame'". El científico se inclina para tomar un poco de tierra, pero Dios lo detiene, y le dice: “Hey, hey, espera, cada quien su tierra”.

Un cristiano maduro está con los pies en el suelo, pero con el corazón en el Cielo.

El pueblo de Dios se ha dedicado tanto a predicar el Evangelio que se está olvidando de vivirlo. (Anónimo, en referencia a que muchos cristianos justifican su conducta mediocre porque evangelizan mucho o porque sinceramente creen que su galardón dependerá de la cantidad de evangelizados)

La Palabra de Dios contiene su voluntad. Créela y serás salvo, practícala y serás santo, léela y serás sabio. (Popular)

Un cristiano no se hace en las pruebas, pone en evidencia lo que es. O bien, las pruebas no hacen a los cristianos, los evidencian. (Apóstol Othoniel Ríos)

El camino del hombre lleva a un fin sin esperanza; el Camino del Señor a una esperanza sin fin.

El mucho arrodillarnos nos mantendrá en buena condición.

Quien se arrodilla delante del Señor puede estar de pie frente a todos.

¡El ejercicio diario es bueno! Caminemos con el Señor.


En la narración de la vida, la adversidad podrá ser una coma, pero nunca le permitamos ser el punto.

Si sientes que ya no puedes mantenerte de pie ...arrodíllate.

No pongamos un signo de interrogación donde Dios ha colocado un punto.

Al orar, no demos instrucciones al Señor, simplemente pongámonos a sus órdenes.

Advertencia: la exposición a Jesucristo puede prevenir que nos quememos.

No pretendamos cambiar el mensaje de Dios... permitamos que éste nos cambie a nosotros.

Cuando Dios ordena, Él sustenta.

La mayoría de los cristianos quieren servir a Dios, pero en un papel de asesor.

Nunca le demos a Satanás un aventón... él siempre querrá conducir.


El Señor no es alcahuete; Él nos va a hacer responsables de cómo reaccionamos ante las circunstancias que se nos presenten. No andará con falsas compasiones ni lástimas.

Consejo insensato: Hay que tener lo que se deba aunque se deba lo que se tiene. (Atentamente: predicadores de la prosperidad)

La preocupación es el cuarto de revelado en el que lo negativo se revela.

Nada arruina tanto la verdad como el estirarla.

Dios no llama a los calificados, sino que califica a los llamados.

Si hacemos campaña para que asistan a reuniones de sanidad, tal vez llenemos estadios; pero si hacemos campaña para reuniones de santidad, sólo estarán unos cuantos.


Cuando la cabeza se agranda, la corona se achica.

Una vez salvo...procura mantenerte en salvación y crecer en ella.

Lo difícil no es hacer sino ser. Por eso algunos cristianos prefieren involucrarse en obras que en agradar a Dios.

El Señor pone las reglas, pero Él se reserva las excepciones.

El Señor tiene su tiempo. No corta frutas verdes ni se le caen de maduras.

Hay quienes acuden en busca de consejo deseando que se les diga lo que ya tienen planeado hacer. Eso no es buscar consejo, es querer hacer su propia voluntad.

En cierta ocasión, un religioso católicorromano presumía delante de un siervo del Señor que su religión era la que tenía más miembros. -No sé como ustedes los evangélicos andan presumiendo que tienen tantos miles de miembros, si los nuestros se cuentan por millones- dijo el religioso. A lo que el siervo del Señor le contestó: -Bueno, en el arca sólo iban ocho personas; las mayorías se estaban ahogando afuera-.


Ama a Dios sobre todas las cosas, y después haz lo que te plazca.

No es lo mismo enamoramiento que amor. El enamoramiento es algo que, aunque natural, es esencialmente egoísta, sensual y carnal, y desgraciadamente, la inmensa mayoría de las veces está alejado del amor.

Para que prospere una relación entre aspirantes cristianos al matrimonio, debe primero haber comunión de espíritus (ser nacidos de nuevo, santificados y de un nivel de madurez espiritual similar), comunión de almas (compatibilidad de caracteres y atracción mutua), y por último comunión de cuerpos (capacidad económica, casa, muebles básicos, matrimonio y vida conyugal). Desafortunadamente, cuando un joven se enamora, invierte estos valores y principios, y le resulta casi imposible ver la realidad, reconocer autoridad y aceptar lo establecido por Dios. El que ama verdaderamente, privilegia la comunión de espíritus.


Hay un refrán mexicano que reza: “Que se haga la voluntad de Dios, pero en los bueyes de mi compadre”. Con esto quieren decir que la voluntad de Dios es algo muy difícil de hacer, y así es cuando no se desea agradar a Dios, o de plano, no se le ama. El Señor Jesucristo mismo dijo: “...porque mi yugo es placentero y ligera mi carga.” (Mt. 11:30); “... porque en esto consiste el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.” (1ª Jn. 5:3). Muchos se quiebran la cabeza buscando cuál es la voluntad de Dios para su vida; pero pareciera que lo que realmente buscan es que el Señor les diga lo que ellos desean oír. Pero veamos en las Escrituras algunos ejemplos de la voluntad de Dios, y midámonos si estamos dispuestos a obedecer.

La voluntad de Dios es:

  • Que lo conozcas a Él, el único Dios verdadero, y a Jesucristo.

  • Tu santificación, que te apartes de todo pecado.

  • Busca al Señor en oración continuamente. Mantente en comunión con Él.

  • Lee y medita en su Palabra.

  • Ama a tu hermano.

  • Perdona al que te ofendió.

  • Diezma y ofrenda.

  • Ama a tu esposa si eres casado.

  • Sométete a tu marido si estás casada.

  • Obedece y honra a tus padres si eres soltero.

  • No ames el mundo ni lo que hay en él: fama, dinero, moda, costumbres, bienes materiales, prosperidad.

  • Renueva tu manera de pensar para que sea conforme a la Palabra del Señor y no a tu propio criterio.

  • Da con corazón generoso y desprendido, ...y con sabiduría.

  • Sométete a tu pastor.

  • Ten dominio de ti mismo: no des lugar a la ira, envidia, rencor, soberbia, arrogancia, autosuficiencia, odio, lujuria, fornicación, desenfreno, rebeldía, rivalidad, celos, auto-compasión, auto-menosprecio, etc.

  • Desecha de ti la desconfianza, la incredulidad y el temor; esto es desagradable al Señor porque lo menosprecias.

  • Apártate del adulterio (ocular, mental o consumado; en todos los casos es pecado).

  • No seas idólatra. Muchos cristianos practican cotidianamente la idolatría (de hijos, cónyuge, bienes, dinero, ministerio, etc.)

Si quieres conocer más de la voluntad de Dios y ponerla por obra, consulta las Escrituras y busca al Señor con todo tu corazón cada día de tu vida.


La Iglesia de Jesucristo es un cálido organismo vivo organizado, no una fría organización.

El perdón es la fragancia que emana de la violeta hacia el tacón que la ha aplastado.

Al Señor no le importa lo que otros hagan contra nosotros, le interesa lo que nosotros hacemos para con nuestro prójimo.

No es lo que creemos ni lo que sabemos lo que nos manifiesta como cristianos nacido de nuevo, es nuestra obediencia a la Palabra lo que testifica de nuestra fe.

Grita tanto lo que haces que no puedo oír lo que dices.


Lo único que justifica el voltear hacia atrás es para recordar y valorar toda la misericordia que hemos recibido de nuestro amado Dios y Señor Jesucristo.

La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible. (Corrie Ten Boom)

Si la tristeza nos hace derramar lágrimas, la fe en las promesas de Dios nos ayuda a secarlas.

No digas: “Dios, te amo porque te necesito”. Se nota que has crecido espiritualmente cuando dices: “Dios, te necesito porque te amo”.


Un codicioso quiso pasarse de listo ante el Señor, basándose en el texto de 2ª P. 3:8 (...un día para Yahweh es como mil años y mil años como un día.), y le dijo: Señor, ¿cuánto es para ti un segundo? El Señor le responde: Mil años. ¿Y un centavo? Mil pesos. Entonces el codicioso le dice: Regálame un centavo. El Señor le responde: ¡Espérame un segundo!

Un judío religioso presumía con aires de superioridad ante un siervo del Señor, diciéndole: “Ustedes los cristianos de los gentiles surgieron de nosotros los judíos”. El siervo del Señor le contesta: “Pues no es eso lo que dice su Torah, porque Abram era un gentil que venía de Babilonia; así que son ustedes los que descienden de nosotros”

No es más rico el que más dinero tiene sino el que menos necesita.

No hay que hacer cosas buenas que parezcan malas... ni cosas malas que parezcan peores.

Hay cristianos que nunca pierden la oportunidad de perder la oportunidad.

Comments (0)

Leave a comment

You are commenting as guest.

Cancelar Submitting comment...